Managua Portada

Cierran la investigación del caso Siero sin aclarar nada

Pie de Foto: Los Capitanes Nicolás Valle Salinas, Jefe de Investigación, y el Capitán Juan Lee Wong, Subjefe de Investigación en conferencia de prensa, dando por cerrado el caso del padre Siero.

*Muchas preguntas siguen flotando sobre un caso ocurrido hace más de medio siglo

*El entonces el Capitán Valle Salinas, jefe de Investigación de la Policía, lo cerró y no convenció

V y última entrega

Por Bosco León Báez
LA CALLE

En una conferencia de prensa el Capitán Nicolás Valle Salinas, Jefe de la Oficina de Investigación, y el Capitán Juan Lee Wong, Subjefe de Investigación, anunciaron el fin de las investigaciones del crimen del vigilante de Ticomo.

“Había demasiadas anomalías en este caso y además es muy delicado”, dijo el jefe de Investigación, cerrando así el caso del asesinato de Mario Aguirre Mercado, el vigilante de las habitaciones en alquiler de una propiedad del padre Pedro Kathernino Siero, en el km, 12 de la carretera Sur. Aguirre apareció muerto en la habitación del sacerdote la tarde del domingo 14 de noviembre de 1971.

El Capitán Valle Salinas argumentó que la policía no pudo registrar el lugar en donde sucedió el horrendo crimen, el cual estuvo bordado con los “más raros ribetes”, sin existir una clara explicación acerca de esta negligencia investigativa.

Un par de horas después del crimen dijo Valle Salinas se presentaron al lugar de los hechos dos agentes de la Oficina de Investigación quienes permitieron que el cadáver fuese removido del lugar en donde fue encontrado, sin el reconocimiento del médico forense, y de ninguna autoridad médica.

El famoso Padre Siero, casero y terrateniente.

Uno de estos agentes fue trasladado por el padre Siero en su vehículo. Luego el sacerdote llamó al segundo agente y éste, por falta de un vehículo, viajó en un taxi cuya carrera costeó el padre Siero. Los agentes de la Oficina de Investigación realizaron tres viajes hasta el lugar de los hechos, en el kilómetro 12 carretera Sur, sin que se ordenara la apertura de las 20 habitaciones existentes. Muchas de estas habitaciones eran ocupadas por conocidos profesionales capitalinos, incluyendo dos profesores de la UNAN, dos médicos del INSS, un alto funcionario del Ministerio de Economía y otros.

El cuerpo de Aguirre Mercado fue encontrado en el cuarto del padre Siero, del cual solo existía una llave de la puerta la que no fue violentada. El cuerpo presentaba más de 20 golpes propinados con una varilla de hierro. Cuando los agentes se presentaron en la mañana encontraron sin vida al vigilante y dentro de la propiedad a una jovencita que laboraba en el Seguro Social y a ella únicamente le preguntaron que desde que hora estaba en el lugar y si tenía conocimiento donde había aparecido muerto el vigilante, reclamó molesto el Capitán Valle Salinas.

La cuartería en donde asesinaron al vigilante de la propiedad.

La muchacha contestó que ella no sabía en qué lugar había sucedido el crimen, que ella no salía del todo hasta que llegaba a traerla un médico del Seguro Social, quien es el que alquilaba el apartamento. Cuando los agentes regresaron a la quinta del padre Siero, dos días después, encontraron al nuevo vigilante. Los agentes conversaron con el trabajador y éste les dijo que el padre Siero le había dicho que al anterior vigilante lo habían asesinado en un camino vecinal, en total estado de ebriedad. El nuevo celador al ver el enorme problema que había decidió marcharse a su casa.

Los familiares de Aguirre Mercado no permitieron que le realizaran la autopsia, debido según expresaron a que ellos eran muy pobres y no tenían dinero para sacarlo del hospital luego de haberle hecho el examen médico legal.

Antes que el juez tomara el caso, el padre Siero ordenó retirar todas sus pertenencias del lugar de los hechos, ya que el vigilante había aparecido muerto en la habitación del sacerdote. Por estas razones se hizo imposible una reconstrucción del crimen, dificultando aún más el esclarecimiento de este caso el cual “es muy delicado”, por lo tanto, “estamos cerrando este delicado caso”, concluyó el Jefe de Investigación el Capitán Nicolás Valle Salinas.

Nota final

Este Semanario agradece a la señora Josefina Siero, sobrina nieta del padre Siero y al señor Julio Cano, quienes nos brindaron información personal del padre Siero. Doña Josefina nos brindó el segundo nombre de él. La cuartería que poseía cerca del cine América antes del terremoto la perdió. El terreno donde tenía las habitaciones que alquilaba en Ticomo lo vendió a uno de sus abogados de apellido Sánchez, un mes antes del terremoto del 72. El martes 3 de agosto de 1976, el padre Pedro Kathernino Siero, fallece producto de un infarto fulminante, debido a su presión arterial y la diabetes.

 

En nuestra próxima edición, la explosión de una carga de pólvora dentro de un bus de pasajeros en carretera a León, en marzo de 1974.

 

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