Managua

Los primeros televisores del barrio

  • Llegaron en los años 60 y no cualquiera podía comprarlos
  • Las Hermanas Zamora se volvieron “idiotas” viendo los primeros programas

Por Bosco León Báez
LA CALLE

“Tener un televisor a inicios de los años 60 en nuestras casas era sinónimo de tener dinero y mi papá con lo que ganaba, no alcanzaba para tener un juguete de estos”.

Así iniciamos una plática con Néstor Canales, quien fue parido y criado en mi barrio Candelaria de Managua.

“Vos te acordás que la pulpería de Las Zamora fue la primera casa que tuvo un televisor en el barrio. Más fachentos se pusieron los hijos de don Juan, sobre todo “Juan Culón”, que era el contemporáneo en edad con nosotros”, agrega Néstor.

Dos meses después, Carlos “Zoropeta” Alvarado”, llevó uno a su casa. El problema fue que este jodido era oreja de la Guardia (Nacional) y a nadie en el barrio le caía bien. Las hijas de “Zoropeta” no salieron de la casa por más de dos meses, estaban como idiotas pegadas al televisor desde que comenzaba la transmisión. Fue hasta que la familia de los Vargas, compró su tele que así pudimos entrar a una casa a conocer y ver la televisión. Ernesto el mayor, era amigo de nosotros y nos hacía el volado de dejarnos entrar. Era pequeño, tenía dos antenas las cuales salían de la parte trasera del aparato y les decían (antenas) de conejo”.

Nestor recuerda que “la programación comenzaba a las tres de la tarde. Pero había que encender el televisor media hora antes para que se calentara. Primero aparecía un puntito blanco en el centro de la pantalla, como a los 10 minutos el punto se iba haciendo más grande y unos cinco minutos después aparecía la pantalla completa. El teleteatro de la tarde fue el primer programa transmitido. Presentaban una película más vieja que el pinol. La transmisión finalizaba a las diez de la noche. A las cinco de la tarde, todos los cipotes estábamos sentados en el suelo de la sala donde Ernesto, era la hora de los muñequitos”.

“Pero también los muñequitos de ese tiempo eran viejos. Al pasar de los años me di cuenta de que esos muñequitos eran de la década de los años 40. Eran en inglés y en ese entonces creo que no existían los subtítulos. De tal manera que de lo dicho por los muñequitos no entendíamos nada, pero como sus historias eran bien sencillas le entendíamos bien. La mayoría de estos dibujos animados eran hechos por la productora Terry Toons, la cual tenía entre sus personajes, el Ganso Gandy, el Súper Ratón, Tuco y Tico, el pato llorón Dinky, un ratoncito llamado Roquefort. Había ocasiones que pasaban una historia de vez en cuando con un indiecito llamado Pow Wow”.

“Nos encantaban los muñequitos de Walter Lantz con sus personajes estelares, el Pájaro Loco, el conejo Oswaldo, el pingüino Chilly Willy y Andy Panda. Había también unos dibujos animados de Tom y Jerry que fueron los primeros que promovieron Hanna y Barbera. Toda esta programación era la del canal 6. En 1964 estaba cumpliendo 10 años cuando mi papá pudo comprar una tele”, agrega Néstor Canales.

Llega la competencia

Cuando apareció el canal 2, trajo una nueva programación en cuanto a muñecos, de la empresa Warner Brothers, con Bugs Bunny, Porky y sus amigos, el Pato Lucas, el célebre Correcaminos y el Coyote. Aparecieron también la Tortuga D´Artagnan, Leoncio el León y Tristón, el Lagarto Juancho, Moroco Topo, Los Picapiedras, el Inspector Ardilla, Mr. Magoo y otros que se me olvidan. La llegada del canal 2 hizo que el 6, también trajera series nuevas y bonitas tales como, Bonanza, Daktari, Mi mujer es Hechicera, Los Beverly Hill Ricos, Batman, Combate, Marcado, el agente de la CIPOL.

No sé si ahora existen los dibujos animados o muñequitos como le decíamos antes.  Cuando mis nietos están viendo televisión, los muñecos que ven son espantosos. Los hacen en computadoras y son cuadrados o sea no tienen forma ni de animales y menos de personas. La época dorada de los muñequitos en la televisión nicaragüense sigue perdurando en los que ahora andamos arriba de 60 calendarios. Estoy seguro que a nadie con esa edad se le puedan olvidar. Y como decía Porky: “Eso es, eso es, eso es todo amiguitos”.

En nuestra próxima entrega hablaremos de la series “Batman y Combate”.

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