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En busca de agua en la Luna

  • La NASA otorga un contrato de casi 200 millones para el “Rover” de la Luna
  • Hacia sitios nunca explorados por las misiones enviadas por la humanidad desde los años 60
  • Misiones pasadas descubrieron la existencia de agua congelada en los polos lunares

Agencia Efe

La Agencia aeroespacial estadounidense (NASA) otorgó este jueves un contrato de 199,5 millones de dólares a la empresa Astrobotics para enviar al robot explorador Rover, también conocido como VIPER, al polo sur de la superficie lunar a finales de 2023.

El VIPER viajará hasta puntos de la Luna nunca antes explorados en busca de agua, recolectando datos sobre la localización y la concentración de hielo de este cuerpo celeste que servirán posteriormente para que el ser humano pueda establecerse a largo plazo en este lugar.

“El rover VIPER y esta alianza comercial con la que se conseguirá enviarlo a la Luna son claros ejemplos de cómo la comunidad científica y la industria estadounidense están convirtiendo la visión de la exploración lunar de la NASA en una realidad”, dijo en un comunicado el administrador de la NASA, Jim Bridenstine.

Este contrato forma parte del programa Artemis con el que la NASA planea enviar a la primera mujer a la Luna en 2024 a través de empresas privadas que se encargan de operar los lanzamientos y los viajes espaciales.

Bridenstine remarcó que gracias a los socios comerciales de la NASA se está “transformando el panorama de la exploración espacial”, una visión que ya se ha hecho realidad después de que a finales de mayo la compañía aeronáutica SpaceX enviara a los dos primeros astronautas a la Estación Espacial Internacional.

El VIPER pasará unos 100 días en la superficie lunar, durante los cuales recorrerá el polo sur y tomará muestras que servirán para determinar la evolución histórica del que es el único astro celeste que orbita la Tierra.

Gracias a misiones pasadas se sabe de la existencia de agua congelada en los polos lunares, pero para poder usarla de cara a crear un establecimiento permanente en la Luna en 2028 se necesita más información de la zona y de su composición.

Por eso, el VIPER se adentrará en cráteres que nunca han recibido la luz solar y que son algunos de los puntos más fríos de nuestro sistema solar donde el hielo ha aguantadoo miles de millones de años.

Astrobotics, cuyas oficinas centrales se encuentran en Pittsburgh (Pensilvania), fue fundada en 2007 por William Whittaker, está especializada en el desarrollo de robótica espacial y ya ha desarrollado más de una treintena de proyectos en colaboración con la NASA.

El director ejecutivo de la empresa, John Thornton, señaló que es un “honor y una responsabilidad” haber sido elegido para una misión de “tanta importancia nacional”, ya que gracias a este contrato “se abre una nueva era en la Luna”.

El VIPER llegará a la Luna gracias al módulo de aterrizaje Griffin, con el que pueden enviar cargas de más de 500 kilogramos a la superficie lunar.

Primer vuelo espacial privado

Los astronautas Robert Behnken y Douglas Hurley, tripulantes de la primera nave de una compañía privada que llega a la Estación Espacial Internacional (EEI), la “Dragon Endeavour” de SpaceX, dijeron que el viaje fue más “suave” que los que realizaron en los transbordadores de la NASA hace años.

“Voló de forma muy similar a la lanzadera del antiguo programa espacial, pero lo que más nos sorprendió es que casi no nos dimos cuenta de la separación de la nave porque fue muy suave, a diferencia de lo que notabas en las lanzaderas (de la NASA)”, dijo Hurley en una rueda de prensa desde la EEI.

La “Dragon Endeavour” con Behnken y Hurley a bordo fue lanzada en la punta de un cohete Falcon 9 de Space X desde el Centro Espacial Kennedy de Cabo Cañaveral el pasado sábado y el domingo llegó a la EEI sin problema alguno.

Se trata del primer vuelo espacial a la EEI desde suelo estadounidense en nueve años. En 2011, la NASA canceló el programa de transbordadores y empezó a usar naves rusas para el transporte de sus astronautas a la Estación Espacial.

Junto al estadounidense Chris Cassidy, que llegó a la EEI el pasado 9 de abril a bordo del transbordador Soyuz junto a dos astronautas rusos, Behnken y Hurley intercambiaron sus impresiones de lo que ha sido también el primer viaje a la órbita terrestre mediante una compañía privada.

También señalaron que notaron diferencias respecto a otros viajes espaciales ya que el transbordador se llenó de combustible estando ellos en la nave.

La cápsula “Crew Dragon”, rebautizada por los astronautas según dicta la tradición de la NASA como “Dragon Endeavour”, se acopló con éxito a la EEI este domingo iniciando así la era espacial comercial.

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