Deportes

Nicaragua actuó como un novato

Oscar Mejía Velásquez
La Calle

Recientemente circuló una carta de la Liga Profesional de Béisbol Nicaragüense firmada por su presidente Pancasán Arce, fe fecha 31 de enero del 2020, y dirigida a la máxima autoridad de la Confederación de Béisbol del Caribe, Juan Francisco Puello Herrera, exigiendo explicaciones porque no ha sido incluida Nicaragua en este prestigioso torneo del que continúa siendo desde hace 15 años un miembro pasivo.

No es culpa de Arce -haber elaborado y enviado la carta- porque tiene poco tiempo de ser un dirigente de la pelota profesional. Desde que Nicaragua tuvo pláticas y aceptó los términos de la Confederación el camino se visualizaba difícil. Cuando eso ocurrió, la economía del país era estable, la construcción de un estadio de primer mundo eran planes, dos requisitos básicos para ser tomados en cuenta en la organización.

Se escuchaba todo tipo de justificaciones para no ser admitido, el optimismo era una de las cualidades de la administración de la Liga, no se daban por vencidos, es una obsesión sin importar las cuotas en dólares que se pagaban año con año para seguir siendo un personaje mudo. Puello sabía que Nicaragua no sería parte de la Confederación usando argumentos persuasivos que solo el presidente de la época, Enrique Gasteazoro, ingenuamente creyó, jamás hubo señales de buenas intenciones.

En los dos últimos años, Panamá y Colombia no pagaron sus anualidades y entraron a la Confederación en un abrir y cerrar de ojos, sin presentar detalles o por respeto a Nicaragua explicar los motivos. Panamá, Colombia y Nicaragua tienen las mismas características, múltiples jugadores firmados por las Grandes Ligas y estadios en excelentes condiciones organizar una Serie del Caribe.

Puello no ha opinado de la carta de Nicaragua, quizás pueda hacerlo al finalizar el torneo en San Juan, Puerto Rico. Nada positivo se espera de este personaje que sabe manejarse hábilmente. Es seguro que no devolverán los 66 mil dólares. Simplemente hay enviar esa suma a la columna que dice “pérdidas” de los libros contables y olvidarse del tema.

Quizás podemos adelantarnos a su respuesta que sacará de la manga de su camisa, tiene la salida perfecta para cerrar las puertas a Nicaragua. Dos puntos: la inseguridad ciudadana y los problemas socioeconómicos que atraviesa el país en la actualidad. Con estos inconvenientes se van a lavar las manos los representantes de la Confederación. Panamá y Colombia no apoyarán a Nicaragua, ellos entraron y el concepto de solidaridad fue olvidado.

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