Managua

La historia del hospital El Retiro

De izquierda a derecha, Iván Álvarez, director administrativo del Hospital El Retiro; Dr. Rodrigo Quezada, director general del hospital; Coronel Marín S. Comellas, miembro de la Agencia del Desarrollo Panamericano, ADP.

  • El terremoto del 23 de diciembre de 1972 lo “quebró” por completo
  • Los mejores médicos del país en un centro hospitalario moderno y ejemplar

IA. ENTREGA
Bosco León Báez / La Calle

A las once y media de la mañana del viernes 12 de octubre de 1962, hace 57 años, fue inaugurado el más completo y hermoso hospital de la vieja Managua, el hospital El Retiro.

El nosocomio fue construido en los terrenos de la Sucesión Somoza, que habían pertenecido al ciudadano alemán Julio C. Bahlcke, a quien el General Anastasio Somoza García confiscó durante la Segunda Guerra Mundial.

Al acto de inauguración asistió el Presidente de la República Luis Somoza Debayle, el Obispo de Chontales y Río San Juan, Monseñor Julián Luis Barni, el Embajador de los Estados Unidos Aarón Brown, altos funcionarios civiles y militares, así como invitados especiales, entre ellos el Dr. José Álvarez Amézquita, Secretario de Salubridad de México.

La construcción del hospital no estuvo exento de controversias políticas y sociales, una de las críticas lo llamó “un elefante blanco” de la administración de los Somoza.

Su edificación fue anunciada con bombos y platillos desde comienzos de los años cuarenta, cuando aún gobernaba el viejo Anastasio Somoza García. La construcción tardó casi 15 años, y tuvo un costo de C$40 millones de córdobas.

Ingenieros y arquitectos de la época dijeron que la obra tuvo problemas como que algunas paredes debieron ser derribadas porque no tenían ni media libra de hierro y que durante algún tiempo se trabajó sin planos. Las críticas tenían razón de alguna manera ya que la primera etapa de la construcción avanzó lentamente, pese a que los desembolsos de dinero para la obra se entregaron en tiempo y forma. Esto obligó a una restructuración de la Junta, pero los errores siempre continuaban y el avance de la construcción siguió lentamente.

La apertura oficial de sus servicios médicos se realizó el 1 de noviembre debido a que los equipos médicos, comprados por un préstamo otorgado por Eximbank, por el monto de un millón 300 mil dólares llegaron con un retraso de más de 10 días.

El día que comenzó el traslado de los pacientes del viejo hospital Central al nuevo Retiro, estalló una huelga de los trabajadores pidiendo un aumento salarial de C$150 córdobas o un estipendio de transporte por un monto similar, según el cálculo de los trabajadores de lo que gastarían para trasladarse al nuevo hospital.

En esa época, el centro hospitalario quedaba prácticamente fuera del perímetro de Managua, las rutas de buses no llegaban hasta el lugar y la carrera de taxi costaba C$2.00 córdobas, el doble del precio para trasladarse al centro de Managua.

En el inició de sus operaciones lo hizo con 10 departamentos de medicina con sus especialidades: cirugía, pediatría, patología, radiología con nueve unidades de Rayos X, consulta externa, ginecología y obstetricia.

La administración del hospital estaba a cargo del Lic. Iván Álvarez, graduado en Administración de Hospitales en los Estados Unidos. El personal sería el mismo del viejo Hospital General. Contaba con 700 camas, 40 para pensionados de primera, 52 para pensionados de segunda y semi privado y 600 camas para servicio general.

Las Hermanas Josefinas fueron encargadas de administrar el centro y vivían en el último piso del edificio, asumían directamente la sección de enfermería.

Los médicos que cooperaron para cada departamento y organización del nuevo hospital fueron: Dr. Henry Debayle en el ramo de cirugía, Dr. Víctor M. Picasso, medicina general, Dr. Roberto Calderón, en radiología, Dr. Leopoldo Navarro en anatomía patológica.

El hospital era hermoso, con enormes ventanales desde los que se podía ver la ciudad de Managua. Atendía a pacientes de todo el país, y fue por mucho el hospital que tenía mejores condiciones técnicas en esos años. En 1962, Managua tenía 235 mil 600 habitantes.

El personal médico era de lo mejor, la mayoría estudiaron medicina y especialidades en Argentina, México y los Estados Unidos. Entre ellos destacaron el pediatra y poeta Fernando Silva, el oftalmólogo Emilio Álvarez Montalván, el neurocirujano César Amador Kühl. Aunque el hospital tenía carácter público recibía a enfermos graves de otras partes del país. En el segundo y tercer piso funcionó un servicio de atención privada y semiprivada en que se atendían a asegurados.

En nuestra próxima entrega como vivieron médicos y enfermeras del Hospital El Retiro el terremoto del 23 de diciembre de 1972.

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