El volcán crujió cuando lanzaron a David Tejada al cráter del Santiago
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El volcán crujió cuando lanzaron a David Tejada al cráter del Santiago

El raso Max García mientras declaraba en la Corte Militar, totalmente nervioso, con el pañuelo se limpiaba el sudor que tenía de tanto nervio.

  • Espeluznante relato de cómo lanzaron el cadáver de David Tejada al cráter del volcán Masaya
  • El raso García declara ante la Corte Militar de Investigación
  • Da la coartada que “salva” a Moralitos: “¡¿Qué barbaridad hicieron?!”

6ª. entrega

Por Bosco León Báez
LA CALLE

Nervioso, con las manos temblorosas y el rostro pálido, así entró a la Sala de Justicia en donde la Corte Militar investigaba el asesinato de David Tejada Peralta, el raso Max García, de servicio en la Tercera Compañía, la mañana del 22 de abril de 1968.

El Fiscal Militar mostró al testigo a la Junta. El presidente Coronel Agustín Bodán lo juramentó. El raso García era un manojo de nervios, volvía a ver a todos lados, bajaba la cabeza y de vez en cuando su mirada recorría los rostros que lo observaban con atención.

El Fiscal Militar se dirigió a él, “diga usted su nombre, rango, lugar de servicio y organización”. El testigo respondió: “Max García, raso #16918 Tercera Compañía”.

El Fiscal le hizo otra pregunta: “Diga usted todo lo que sepa con relación a los hechos que se están investigando en el caso del Teniente Tejada”.

El raso García contestó: “El día 5 de abril me encontraba en la covacha del Mayor Oscar Morales, cuando llegó el médico de la Tercera Compañía a informarle que el Teniente David Tejada había fallecido”.

“Una vez que el médico le dio la información se retiró de la covacha del Mayor Morales. Entonces vi al Mayor Morales que se llevó las manos a la cabeza y daba vueltas en la covacha estaba bastante nervioso. Yo salí de la covacha y me encaminé hacia afuera encontrándome con el raso Pedro Gutiérrez y le dije que si me acompañaba a enterrar el cadáver. Gutiérrez me dijo que si entonces me dirigí a la bartolina de la Tercera Compañía, saqué el cadáver y lo montamos en un jeep”.

Rumbo al volcán

“Salimos hacia la carretera Masaya anduvimos por varios caminos y no hallamos donde dejarlo. Llegamos a Piedra Quemada, me detuve y le dije al raso Gutiérrez, en vista de que no encontramos lugar donde enterrarlo echémoslo en el cráter del volcán Santiago. Después que lo dejamos y lo echamos solo escuchamos el derrumbe como de piedras”.

El raso García temblaba, su voz grave casi no se escuchaba, un pañuelo blanco lo cambiaba de mano insistentemente, se lo llevaba a la cara y se puso de color rojo.

A pocos metros de él, el Mayor Morales apagaba un cigarrillo y encendía otro, estaba nervioso y su mirada corría de un lado a otro, de vez en cuando conversaba con sus abogados en voz baja. El raso García continuaba con su declaración diciendo que después de lanzar el cuerpo de Tejada Peralta regresaron a la Tercera Compañía. “Le informé al Mayor Morales que había depositado el cadáver del ex teniente Tejada en el cráter del Volcán Santiago. El Mayor me quedó viendo y me gritó: “¡qué barbaridad la que hicieron!”.

Detalles a cuenta gotas

El raso con el pañuelo en el rostro y bajando la cabeza le dijo al Fiscal. “Eso es todo, señor”.

Pero el Fiscal volvió a preguntar: “Diga usted cómo andaba vestido ese cadáver”.

El raso contestó: “La forma en que andaba vestido no la puedo precisar pero le aseguro que estaba vestido”.

-Diga usted la descripción física del difunto, le preguntó el Fiscal.

Raso García: “Era como yo, blanco, pero un poco más grueso”.

El Fiscal explicó que si era como él mediría unos 5 pies 5 pulgadas.

-Diga usted el lugar exacto en donde echó el cadáver en el volcán Santiago.

Raso García: El lugar exacto no lo puedo precisar porque era de noche.

-Entonces, diga usted por qué lado del volcán echó el cadáver.

Raso García: No puedo precisarlo ya que era de noche.

Protege al testigo

En ese momento, el abogado defensor de Morales, el Dr. Carlos Olivas, se puso de pie y pidió la palabra a la Corte Militar reclamando que el testigo estaba siendo sometido a un “hostigamiento” de parte de la Fiscalía.

“Le han preguntado tres veces la misma pregunta pero con distintas palabras y el raso García siempre ha respondido que era de noche”. El Fiscal ripostó diciendo que la solicitud de la defensa debería de estar sustentada de acuerdo con el reglamento del CEM o del A.G.

“Es cierto -dijo el Fiscal- que le he preguntado tres veces la misma pregunta, pero con distintas palabras para ver si podía obtener el lugar exacto donde había depositado el cadáver”.

En nuestra próxima edición continua las declaraciones del raso García.

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