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Moralitos confiesa que ordenó desaparecer el cuerpo de David Tejada

Morales muy sonriente y saludando amigos ingresa a la sala de la Corte para su declaración.

  • Alistado GN confiesa que tras recibir la orden decidió lanzarlo al cráter del Volcán Santiago
  • Moralitos narra su enfrentamiento a golpes con los hermanos David y René Tejada Peralta

5a. Entrega

Por Bosco León Báez
LA CALLE

El Mayor GN Oscar Morales Sotomayor seguía rindiendo declaración ante la Corte Militar Investigadora del asesinato del Teniente David Tejada Peralta.

“Al ver a David (Tejada) tan enojado, molesto, le pregunté:

-¿Vos fuiste el que mató al Teniente Sixto Pineda?

-“Si fui yo y ¿cuál es el problema?”, me contestó.

“En ese momento los dos hermanos (René y David Tejada Peralta) se me vinieron encima y tuve que defenderme agarrándome a los golpes con los dos ellos, este encontronazo no dilató mucho, reconozco que perdí el control ya que no debía de fajarme a golpes con el prisionero”, agregó Moralitos.

“Estando David en el suelo, René se vino sobre mi, cayó al suelo y me pareció que se había quebrado un brazo. Al ver a su hermano en el suelo, David nuevamente se me vino encima y tuve que repeler el ataque ordenando que los reos fueran llevados a la bartolina. Me arrepentí de los hechos y ordené que el médico de la Tercera Compañía los atendiera. El doctor llegó y luego de revisarlos me informó que David tenía golpes y el hermano fracturado un brazo, el yeso le fue quitado a René cuatro días después de habérselo puesto”.

Continúa el Mayor Morales: “En este intercambio de golpes que tuvimos, David salió con una fractura, luego el médico me dijo que los hermanos estaban bien y yo me fui a descansar. A las cuatro de la tarde de ese mismo día fui despertado por el guardia que estaba de turno quien me informó que David estaba muerto sentado en el inodoro y que había fallecido por un infarto. Me puse nervioso, no sabía qué hacer y ordené que el cadáver fuera enterrado lo más pronto posible. Más tarde supe que el raso García y mi chofer tomaron el cadáver y por varios minutos buscaron un lugar donde enterrarlo”.

“Más tarde me informaron que el cadáver fue echado por los dos alistados en el cráter del volcán Santiago, según ellos hicieron esto para quedar bien conmigo. Pude darle muerte a David en legítima defensa, pero no quise, jamás le desee la muerte al Teniente Tejada y nunca le he deseado la muerte a ninguna otra persona”.

“A René lo enviamos al cuartel de Mokorón en donde permaneció hasta el viernes por la tarde. A él se le atendió como debe de ser y le suministramos los medicamentos necesarios para curarse de los golpes”, agregó el oficial GN.

Defensores alegan inocencia

Concluida la declaración, uno de los abogados defensores de Morales, el Dr. Daniel Olivas tomó la palabra diciendo que la muerte de David Tejada no fue provocada por el Mayor Morales y por tal razón tenía la conciencia tranquila.

El Fiscal Militar procedió a interrogar al Mayor Morales y le preguntó:

– Mayor Morales, ¿puede usted decirme en que vehículo andaba la madrugada del 5 de abril el día que se registraron los hechos?

Morales no respondió, entonces el otro abogado defensor, el Dr. Bonifacio Sandoval saltó de su asiento diciendo, “mi defendido ya declaró expresamente esto no faculta al Fiscal a interrogarlo nuevamente”.

Siendo el Dr. Sandoval especialista en Consejos de Guerra, solicitó a la Corte que su defendido no fuese interrogado.

Round para Moralitos

El Fiscal solicitó a la Corte que la objeción de la defensa no fuera sostenida pero la Corte luego de un breve receso aceptó la petición del abogado. Al escuchar esto, Morales sonrió y se puso a conversar con el Dr. Olivas.

La Corte levantó la sesión para el día siguiente cuando declararía el raso Max García. Efectivamente, a las 10 de la mañana la Corte entró nuevamente en sesión haciendo ingresar al raso Max García número 16.918.

Sin esperar mucho, García se responsabilizó de haber arrojado el cadáver de David Tejada al cráter del volcán Santiago, macabra tarea en que lo acompañó el alistado Pedro Gutiérrez.

Los miembros de la Corte detuvieron la declaración del raso García, debido a que el indiciado, el Mayor Morales, no había llegado aún a la sala de la Corte.

Luego de esperar más de una hora, Moralitos entró a la sala luciendo bastante sereno. Mientras tanto, la Corte decidió cambiar el custodio de Morales, el Teniente Edgar Altamirano, quien fue relevado por el Teniente Alejandro Bustos.

En nuestra próxima edición, las declaraciones del raso García.

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