Diez años de Justicia Especializada de Familia
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Diez años de Justicia Especializada de Familia

  •  Jueces precursores electos por concurso, analizan su impacto y evolución desde su instauración.

Nicaragua cumple este 25 de marzo diez años de impartir justicia especializada en materia de familia. Ese día, en el año 2,009, abrió sus puertas el primer Juzgado de Familia en ciudad de Chinandega, cabecera del departamento del mismo nombre, al occidente de nuestro país.

Nacía de esta manera una forma efectiva de tutelar judicialmente los derechos de la familia, tres años después que el Acuerdo número 42 de la Corte Suprema de Justicia decidió la creación de los Juzgados de Distrito de Familia Primero y Segundo de Managua, de Chinandega y de Matagalpa, con competencia exclusiva en los casos de Familia.

Los precursores de la justicia especializada de familia han coincidido en manifestar que su impacto es “altamente positivo, manifiesto y contundente”, porque, entre otras cosas, ahora hay más de 25 judicaturas de Familia y un defensor o defensora pública en cada municipio, con el que las y los usuarios de escasos recursos pueden abocarse para impulsar sus demandas.

Tras la creación de la nueva jurisdicción especializada (septiembre de 2006), la Corte Suprema lanzó la convocatoria al concurso de aspirantes a jueces de Familia, que originalmente atrajo a 280 abogados, de los que solo 12 fueron seleccionados para hacer el curso teórico-práctico diseñado en cuatro fases, con duración de poco más de un año.

De entre los 12 aspirantes fueron seleccionados los primeros cuatro jueces de Familia del país, seleccionados sobre la base de las mejores notas obtenidas en el proceso.

El 25 de marzo de 2009, el Juzgado de Distrito de Familia de Chinandega, a cargo del juez José Ramón Barberena Ramírez, recibía y admitía la primera causa con acción de Impugnación de Paternidad, en la justicia especializada de Familia.

Antes de terminar el mes, la jueza Xiomara Rivera Zamora hacía lo propio en Matagalpa y semanas más tarde, las doctoras María José Arauz Henríquez y Belda María Cárcamo Sánchez, abrían las puertas de los Juzgados Primero y Segundo de Distrito de Familia de Managua, respectivamente.

Avances incuestionables

Dos años después, en el año 2011, la Corte Suprema respaldaba la creación de la justicia especializada en esta materia, construyendo e inaugurando el nuevo edificio del Tribunal de Familia en Managua, ubicado en el reparto San Juan, contiguo al nuevo Tribunal Nacional Labora de Apelaciones y el Registro Público de la capital.

A diez años de aquella fecha, la materia de Familia se encuentra fortalecida interna y externamente. Además de que los tiempos de resolución se redujeron a 150 días, la justicia especializada está presente en todo el país y su accesibilidad es indiscutible a través de la Defensoría Pública.

“La creación de un Tribunal de Familia, que se ha adecuado a las necesidades; un personal especializado y la aprobación de convenios internacionales en esta materia, como el de Cobro Internacional de Alimentos y el de Protección de la Niñez (Convenio 96 de La Haya), también representan los avances que Nicaragua ha experimentado en esta materia durante estos diez años”, apuntó la doctora Arauz Henríquez.

En su opinión, las fortalezas son estructurales y de fondo, porque ahora “contamos con una legislación nueva y moderna (el Código de Familia); pasamos del sistema escrito al oral; aceleramos la tramitación de los juicios y en Managua contamos con una nómina judicial que elevó de dos a 14 los Juzgados de Distrito de Familia.

Para la doctora Xiomara Rivera Zamora, jueza Tercero de Distrito de Familia de Managua, desde  noviembre de 2012, además del incremento de judicaturas, la Defensoría Pública se ha fortalecido recientemente, con el hecho de que ahora sus operadores pueden asumir la representación gratuita de sus usuarios.

La  doctora Rivera Zamora exaltó que desde la sociedad, “hay una respuesta real respecto al acceso a la justicia especializada de familia, particularmente hacia las mujeres, porque en el 90 por ciento de los casos, son las que representan a sus hijos a la hora de demandar sus derechos.

Reconoció que si bien los avances son notorios, porque hay mayor dominio del sistema procesal mixto por audiencia y un mejor dominio de los tiempos, finalidades de las audiencias y etapas procesales, “falta mucho camino por andar”, por cuanto aún subsiste cierta falta de compromiso de parte de algunos operadores internos y externos.

“Mucha veces la carga que le corresponde asumir a los abogados o representación técnica de las partes, se deja sobre los hombros de la autoridad judicial, lo que redunda en sobrecarga judicial”, indicó.

Por su parte el doctor Barberena Ramírez, ex juez de Familia de Chinandega y actual juez Cuarto de Distrito de Familia de Managua desde noviembre de 2,012, dijo que la creación de la justicia especializada de Familia es una de las decisiones más acertadas que ha tomado la CSJ.

1.- La tutela efectiva de los derechos de la familia, particularmente de niños, niñas y adolescentes, es la razón de ser de la justicia especializada de Familia.

2.- Tras su selección como autoridades de Familia, la doctora María José Arauz (segunda de izquierda a derecha), José Ramón Barberena (centro) y Xiomara Rivera (derecha), viajaron a España a hacer su pasantía para jueces de Familia. A la izquierda la Dra. Cecilia Hurtado, asesora de la CSJ.

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