Modelo tica rompe el silencio
Reportaje

Modelo tica rompe el silencio

  • Declaraciones explosivas a un canal costarricense y acusa a la Policía Nacional de torturas y chantajes
  • Prometió guardar silencio y ahora ha “reventado” con acusaciones de que fue condenada injustamente
  • No aclaró sobre el papel de su esposo en el narcotráfico pero se ofendió cuando le preguntaron si era parte de la red de tráfico de drogas

Redacción Central
LA CALLE

Adriana Corella dijo a Repretel que fue sometida a torturas en El Chipote.

El pasado 23 de octubre a las 9:29 de la noche, Adriana Corella, la modelo costarricense condenada y luego liberada por Nicaragua por su involucramiento en la red de narcotráfico de su esposo, quien se suicidó en el momento de su captura, puso el siguiente mensaje en su muro de Facebook:

“Para aquellos que querían que hablará aquí les dejó la entrevista de todo lo que dije en Repretel. Agradezco a lo que me creen y los ” haters” pueden seguir hablando, total en Facebook se sueltan y cuando me tienen enfrente no ladran. Yo no me escondo de nada ni de nadie y todo lo que dije es cierto. No soy una santa persona, pero estoy tratando de hacer las cosas bien, aprendí de mis errores, trataré de ser mejor madre cada día. Además, sé quiénes son mis amigos y en quienes puedo confiar, solo YO se lo que viví”.

Corella se refería a la entrevista que dio la semana pasada al canal Repretel de Costa Rica y en la que acusa a la Policía Nacional de haberla torturado en el Chipote y de presionarla para que confesara un delito del que aún se declara inocente: narcotráfico.

La modelo costarricense fue entregada a su país en marzo de este año, luego de librarla de la condena a cuatro años de cárcel por el delito de lavado de dinero, impuesta por la jueza del Sexto Distrito Penal de Ejecución de Sentencia y Vigilancia Penitenciaria, María Concepción Ugarte.

En virtud de la decisión de condonar la pena, Corella no podrá entrar a Nicaragua en los próximos diez años. La sentencia de libertad y deportación fue dictada el jueves 23 de marzo por Ugarte y ejecutada días después.

Rompe el silencio

En sus declaraciones a la cadena Repretel se declaró ofendida cuando el periodista costarricense le preguntó por su involucramiento en el tráfico de drogas y el lavado de dinero. Y luego soltó las acusaciones.

“Eso es lo que me molesta de los medios y me molesta muchísimo cuando usted me lo está preguntando”, respondió Corella.

Asegura que un agente de la Policía llegó en horas de la madrugada a su celda en el Chipote y le dijo “usted me va a decir lo que sabe porque si no le vamos a quitar a su hija y nunca más va a volver a saber de ella, se la vamos a dar en adopción. Y yo lloraba”.

“Me descompuse, temblaba, y seguía llorando”, agrega Corella, mientras su interrogador le decía “ahora tenés la oportunidad, contanos, hablá”.

Cuenta que encontró el consuelo en su madre y su abuelita. Mostrando al periodista un vestido azul y blanco, la modelo relata que el día de las madres (fecha de Costa Rica) recibió la visita de su abuelita y entregándole el traje le dijo: “Te tengo una noticia, vas a salir libre”.

Le agregó que “cuando salgás quiero que te pongás este vestido. Dicho y hecho”.

Corella está en una encrucijada, dice que quiere volver a estudiar medicina pero que se mantendrá en el modelaje trabajando para varias marcas de belleza.

Asegura que quiere darle un futuro a su hijo, que no tiene resentimientos con Nicaragua y que ahora mismo lo que busca es paz.

Adriana lamenta que en su país la estén atacando y acusando por un delito que no cometió. “Están tan desinformados que hablan de un crimen por el que no fui juzgada”, expresa.

En los diarios costarricenses, Adriana Corella ha vuelto a ocupar espacios. Los medios la buscan y repercuten lo que publica en sus cuentas de Facebook e Instagram

El diario La Teja publicó recientemente: “Modelo que estuvo presa en Nicaragua retoma su vida con chineos”

Por Ileana Vargas
La Teja

La modelo Adriana Corella ha mostrado en sus redes sociales como poco a poco va recuperando su vida, luego de haber estado presa un año y tres meses  en Nicaragua.

Corella, de 26 años, estuvo en la cárcel al ser  acusada de lavado de dinero y  luego tras la sentencia del  juicio, la  deportaron a  Costa Rica a  finales de marzo pasado.

Después de  toda la  dura experiencia que  vivió en el país  pinolero, la alajuelense ha mostrado en su cuenta de Instagram cómo va retomando  su  vida.

“No me arrepiento de nada. Porque cada decisión que tomé fue porque quise. Los resultados buenos me alegraron y los malos me acercaron más a Dios”, publicó Corella en Instagram.

La Teja le escribió varios mensajes desde hace varios días a  Corella, pero no respondió.

Bien chineada

La modelo se animó a compartir en sus cuentas de redes sociales parte de las actividades de su vida diaria y los chineos que ha comenzado a darle a  su cuerpo ahora que está en libertad.

Publicó una foto mientras estaba en  el dentista realizándose un blanqueamiento. Luego, subió una imagen donde posa frente a un banner publicitario de una clínica de cirugía estética.

“Les cuento que estoy muy  contenta porque  me  están consintiendo estos días”,  fue parte de la publicación.

Eso sí, no soltó detalles de qué tratamiento se estaba realizando.

En las imágenes que comparte se ve mucho más estilizada en comparación a como se veía durante su detención en  Nicaragua.

“Amanecí con ganas de despedir el pasado, besar el presente y mirar sólo al futuro”, escribió en Facebook  Corella el pasado 15 de julio.

La guapa publica muchas  fotos profesionales en  traje de  baño, lencería y de algunos de los trabajos que realizó en el pasado.

Adriana hasta  saca el ratico para  responder y agradecer los comentarios que le dejan sus amistades y seguidores  en las redes sociales.

Vivió una pesadilla

Corella fue ligada a una  banda narco conocida como  “El  Cacique” que fue desarticulada el 3 de diciembre de 2015, y a la que la policía  de Nicaragua le encontró droga y dinero.

La manuda era la esposa de Walter Pereira Castillo, supuesto líder de “El Cacique”, quien se suicidó frente a Corella el día del allanamiento, en Managua, Nicaragua, al verse acorralado por la policía.

Durante el año  y tres meses que estuvo en prisión cada  vez que la tica  se presentaba ante los tribunales para las audiencias fue noticia en Nicaragua y Tiquicia por lo  sensual que se vestía.

No era para menos,  Corella  participó  en Tiquicia de  varios concursos de belleza y  era  un  pegue  en  los  desfiles de lencería.

En octubre del año anterior, el juez Octavio Rothschuh condenó a Corella a cuatro años y seis meses de prisión, lo que dio lugar a que se suspendiera su sentencia, pues el Código Penal de Nicaragua beneficia a reos extranjeros con penas menores a los cinco años de prisión y los expulsa de su país.

 

 

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